Algunos de vosotros, pública o privadamente, me han pedido consejo a la hora de editar y montar un vídeo como el de la entrada anterior.
De antemano declaro que no soy ningún experto en edición de vídeo, y que estoy muy lejos de serlo. Por ahí suelta hay gente que posee auténtica maestría en el tema, e hincharse a ver machinimas suyos siempre es buena idea. Yo conozco cuatro truquillos que funcionan muy bien y que aplico con total impunidad una y otra vez en casi todos los vídeos que edito, y casi todos los aprendí leyendo guías. Con este HowTo sólo pretendo demostrar que no tiene ningún misterio montar tus propios vídeos y que resulten presentables, y a la vez servir de ayuda a los que les esté picando el gusanillo y no lo hagan por creer que es muy complicado.
Antes de nada, como todo buen artit-ta, necesitas herramientas. Algunas son indispensables, otras sólo recomendables.
- Capturador de Vídeo: El software que te permite grabar lo que estas viendo en tu pantalla. En mi caso, uso el FRAPS licenciado, que cuesta muy poquito y me da todas las opciones que necesito.
- Editor de Vídeo: El programa que te permite montar el vídeo. Actualmente utilizo Adobe Premiere, pero el Windows Movie Maker es una herramienta más que decente para estos perversos fines.
- Editor de Audio: Útil para preparar la música y los efectos (si los hubiera) antes de meterlos en el editor de vídeo. Normalmente los editores de vídeo te permiten hacer varias cosas con el audio, pero Premiere, por ejemplo, no soporta audio en formato mp3, por lo que hay que realizar conversiones previas a wav. Además, un formato de audio “bruto” es mejor para montar porque ralentiza menos la previsualización de vídeo que usarás como si la fueran a prohibir. En mi caso, utilizo Audacity.
- Se pueden usar programas como WoWModelViewer o WoWMachinimaStudio para realizar algunas tomas, pero suele costar más trabajo y suelen quedar peor que la grabación en vivo.
Antes de ponerme a grabar
Audio
Lo primero que hago es elegir la canción o las canciones del vídeo. Para mi, el audio es el hilo conductor del vídeo que quiero crear. Marca los tiempos, los cambios de escena y la duración de las mismas. Me gustan los montajes muy videocliperos, con cambios rápidos sincronizados con el audio, por lo que elegir bien la canción es importantísimo. Yo tengo especial predilección por los temas instrumentales y metaleros, pero para gustos se inventaron los colores. Encuentra una canción que, a tu entender, sintonice con lo que quieres grabar y con la manera en la que quieres presentarlo. Mi única recomendación al respecto es que elijas algún tema que tenga cambios de ritmo, partes “fuertes” mezcladas con partes “flojas”, intentando evitar que el vídeo final quede “machacón”. Ten en cuenta también a tu probable audiencia. Puede que a ti te encante Fear Factory y tus coclaneros te manden a la mierda por intentar montar un vídeo con algo tan bestia como esto (ejemplo completamente hipotético y ficticio
).
Guión
Una vez el audio ha sido elegido y ha sido convenientemente tratado, formateado y convertido para trabajar con él, es momento de hacer un guión. Lo que yo suelo hacer es escucharme la canción varias veces e imaginar que escena metería en cada parte y dónde metería los cortes, y lo represento mediante el editor de video haciendo “carteles”. “Aquí va la presentación de Lord Tuétano“, “Aquí el primer pull de Susurramuerte“. Todos los editores de vídeo que se precien tendrán un sistema de inclusión de textos. Pues bien, con unas cajitas de colores y un poco de texto puedes guionizar sobre el audio introduciendo los carteles en una pista de vídeo. Si en el segundo 123 del protovídeo que tienes en la cabeza va un cambio de escena, en el segundo 123 del guión debe haber un cambio de cartelito. De ese modo, antes incluso de ponerte a grabar ya tienes el montaje del mismo bastante avanzado, y de antemano tienes más o menos claro qué escenas necesitas grabar.
Preparando la grabación
La preparación de la grabación en si misma comprende dos partes muy diferenciadas.
La social
Tienes que avisar hasta al Sumo Pontífice de tus pérfidas intenciones. Hasta que Blizzard se saque de la manga el modo espectador, debes advertir a los protagonistas de tu vídeo de que ese día vas a grabar tomas. Más que nada, porque ese día, la raid, battleground o heróica que se haga va a contar con un miembro menos, miembro que además va a estar haciendo cosas muy raras mientras se desarrolla el acontecimiento grabado. Si es una raid, recomiendo encarecidamente que hables con tu Raid Leader para que se tenga presente lo que tú quieres grabar y tú tengas presente que puedes molestar. Imagina que estás grabando y Jaraxxus te pone el fuego a ti, tú no te enteras y pasas el fuego por media raid. El Raid Leader debe saber que se puede enfrentar a esas cosas, y es tu deber concretar con tu Leader qué hacer en esos casos.
La técnica
Mediante el menú de interfaz, hay que eliminar todo lo que se pueda de la pantalla, a saber: nombres de personajes, nombres de enemigos, nombres de pets y tótems, texto de combate, borde rojo que aparece cuando recibes daño (esto a mi se me olvidó)… todo lo que se pueda. Con Alt+Z quitas el resto del interfaz.
Si tu ordenador lo permite, gráficos al máximo. Ya que grabamos, grabemos bien. En mi caso lo único que elimino son las sombras, pero sólo porque añadirlas hace que mi equilibrio entre calidad y frames por segundo decaiga demasiado.
Dependiendo del entorno donde vayas a publicar el vídeo y tu resolución de pantalla, es posible que tengas que grabar a tamaño completo o sea suficiente con que escales la salida de video. Si vas a subir el vídeo a Youtube, por ejemplo, no merece la pena grabar a mucho más de 30fps y con un tamaño superior a 1024px, pero siempre que puedas exprime tu ordenador y tu disco duro hasta que digan basta. Para reducir calidad siempre hay tiempo más tarde, durante el montaje.
Antes de ponerte a grabar en serio, graba unas tomas de prueba hasta que te sientas cómodo con la configuración de salida. Además, te vendrá bien para probar el movimiento. Las tomas suelen quedar curiosas si pones el zoom al mínimo (hasta meter la cámara en primera persona) y andas en vez de correr. Si tienes un ratón con sensibilidad ajustable, bajala al mínimo. Los movimientos serán menos bruscos, más fluidos, y las tomas te lo agradecerán. Ten en cuenta que muchas tomas mostrarán gente que está estática y pegándole a algo, asi que queda mejor si el movimiento lo introduces tú.
Grabando
Una vez estés agusto con cómo moverse, ya puedes comenzar a grabar. El truco: no te quedes corto. Graba todo lo que puedas, porque una vez más, ya habrá tiempo de recortar luego. Teniendo en cuenta tu guión, graba principalmente las tomas que tenías pensadas, pero no grabes sólo eso. Si una toma son 5 segundos de combate contra un pull, graba el previo, el combate, y la muerte del pull, a ser posible del tirón. Puede que si te quedas corto, esa escena no te guste cómo ha quedado, pero ya no tendrás posibilidad de repetirla. Ten en cuenta que en este caso, casi nunca hay “Toma 2″, y no quieres esperar una semana para poder volver a enfrentarte a ese pull y poder grabarlo, por lo que es mejor tener material de sobra.
La colocación durante los jefes es importante. Como dije antes, ten en cuenta que aunque estés grabando, eres parte del combate. Recibes daño, puedes ser el objetivo de una habilidad del jefe, etc. Asi que procura molestar al resto de la raid lo menos posible. Recuerda, los protagonistas son ellos.
Queda a discrección de tu raid el hacer un jefe de un modo “distinto” o “espectacular” con motivo de la grabación. Este tipo de vídeos sólo se pueden grabar cuando tu raid se farmea esos bosses con suma facilidad, no en vano van con uno menos, asi que hay margen para florituras. Cuando yo grabo, se hace lo de siempre, y los miembros de la raid no saben cuando estoy grabando y cuando no. Queda más natural y la gente no se preocupa por salir o no salir en el vídeo, sino por hacer lo que tienen que hacer, que a la postre es el objetivo de todo esto.
Y repetir. Todo el rato. Hasta el final.
Antes de montar
La parte que viene ahora puede ser la más coñazo de todas. Toca verse con paciencia todo el material grabado. El objetivo de esto es ir memorizando (y mucho mejor, apuntando) aquellas tomas que están mejor grabadas, que más te gustan o que crees que encajan con tu guión. Puede que sean dos o tres horas de material que luego reducirás a 5 minutos de vídeo, asi que échale paciencia.
Ayuda mucho renombrar los archivos de vídeo según los vayas viendo, para poder identificarlos rápidamente después. Es mucho más fácil montar vídeo cuando todo tu material se llama “pull_antes_tuetano.avi” o “combate_saurfang.avi” que “WoWVideo201004275574884susmuelas.avi“.
Montaje
Si el guión ha sido detallado, y la grabación meticulosa, comprobarás que montar el vídeo final es cuestión de pocas horas. Como un puzzle, las pequeñas escenitas van encajando pieza a pieza en los cortes de vídeo que has hecho con cartelotes en tu script.
El retoque fino ya es cuestión de ser detallista con lo que haces. Cambios del estilo de “si adelanto esta escena 0.2 segundos el disparo de mi compañero hunter cuadra con un golpe de la batería de la canción” probablemente no los note nadie más que tú, pero si el disparo cuadra con la batería, queda mejor.
Postproducción
Ya tienes el vídeo montado, sincronizado con el audio hasta el milisegundo. Toca rematarlo.
Algunas escenas pueden requerir un efecto. Si ha quedado muy oscura, puedes aplicar un filtro de vídeo para aclararla. Si el encuadre no está en el sitio que querías, puedes hacer zoom sobre esa parte del cuadro. Si dos escenas consecutivas no empastan entre ellas demasiado bien, puedes probar a fundirlas mediante un efecto de transición.
Explora las posibilidades que tu software te ofrece, pero no abuses de ellas. El WoW es un juego con suficiente calidad gráfica para que no sea necesario añadirle demasiados efectos. Y por $deity, nunca uses cortinillas de estrella.
Puede que tu vídeo requiera rotulados. El vídeo está quedando como los chorros del oro, asi que muestra con orgullo el nombre del clan, del servidor, o de lo que quieras añadir.
Renderizado
Dependiendo de la audiencia y del servicio que vayas a usar para subir el vídeo, existen infinidad de formatos y calidades a las que renderizar el vídeo. No tengas miedo de probarlas. Casi todos los programas de edición de vídeo que he utilizado tienen la opción de renderizar unos pocos segundos de vídeo para evitarte el proceso de prueba y error con todas las calidades posibles con el vídeo completo.
Debes encontrar un buen equilibrio entre calidad y peso, puesto que el objetivo final de tu vídeo es compartirlo, normalmente por internet. Si el vídeo renderizado tiene calidad HD1080, se va a ver estupendamente pero youtube te va a decir que tralarí a la hora de subirlo, o tus compañeros de hermandad te van a decir que troloró a la hora de bajarselo. Y si pesa 20 megas para que se suba rápido a Youtube, cuando lo veas en el navegador vas a llorar, porque tu magnífico vídeo se verá como el culo.
Cierre
Como he dicho antes, esta guía no pretende sentar cátedra. Sólo espero que pueda servir de ayuda. Probad, trastead
y sacad vuestras propias conclusiones. Y luego, compartidlas.

